Hace un año inicié a publicar en este blog, y honestamente sólo le hice por un par de semanas. Debo admitir que de pronto el hablar de temas tan personales puede convertirse en uno de los miedos más grandes a enfrentar, bueno al menos así me ocurrió. 

En medida que pasaron los meses me di cuenta una vez más, cual insatisfecha me había sentido; entré a un nuevo trabajo que sin duda representó un crecimiento laboral extraordinario y nuevamente a inicios de este 2020 lo tuve que dejar ¿La razón? Sencilla, no he logrado recuperarme totalmente de mi TCA e independientemente de la recuperación puedo decir que tener una vida equilibrada y estable representa el reto más grande día a día. 

Y aquí estoy un día más intentando hacer un nuevo comienzo de lo que me hace sentir viva, y es el compartir mis experiencias y lo que me sucede a cada momento. Muchos dirán que es una forma de llamar la atención o de victimizarme, pero en realidad considero que cuando se está en una situación así lo que más quieres es encontrar personas o lugares en donde sentirte identificado (al menos eso me sucede la mayor parte de tiempo).

Sin duda este inicio de año significa todo un reto para mi, mi esfuerzo y mi dedicación estará enfocado en dos sencillos propósitos; el primero e indiscutiblemente mantenerme en un peso saludable que me permita realizar mi vida con normalidad y la segunda seguir compartiendo contenido.