Casi se cumplen 3 meses desde que la clínica donde estuve internada para tratar mi TCA cerró. ¿Por qué? No sé sólo sucedió; tal vez suene algo vanal, pero al día de hoy me siento como si hubiera empezado de nuevo. 

¿Alguna vez has tenido ese sentimiento de perder algo muy valioso? Pues justo es la sensación que he tenido desde entonces; aquí pude encontrar una parte de mi vida que jamás tuve  y se resumía en un grupo de personas que comprendían lo que en realidad me estaba sucediendo. 

Primero se fue mi nutrióloga, al poco tiempo cerró el tratamiento de TCA, días después la clínica completa y un par de meses más tarde mi terapeuta se fue de la ciudad. El rompecabezas que había logrado armar de pronto de deshizo… quiero pensar que esto que está ocurriendo sólo es un paso más para avanzar en lo que a mi me corresponde hacer para estar bien, pero honestamente hacía mucho tiempo no tenía un sentimiento tan intenso y de perdida como este.

De pronto siento que es absurdo llorar, pero sé también que esta emoción que no he querido manejar, sólo se refleja en conductas contra mi cuerpo y mi recuperación. Estas noches se vuelven a hacer presentes, los números no se van de mi mente y cada comida en mi día me llena de insatisfacción. 

¡Dios cuánto extraño este lugar! Sólo puedo pensar en cuánto me aportó y que es lo único que debo preservar y poner en acción. Tengo tanto miedo de no lograr construir de nuevo mi lugar seguro…