carolitho

EL TRABAJO Y MI TCA

Sin duda una de las áreas mas afectadas en mi vida, es la laboral. Siendo muy honesta, en éste ámbito suelo avergonzarme por tener un TCA; pues debo decir que las enfermedades mentales y las organizaciones laborales no suelen ser las mejores amigas. 

Hasta el día de hoy Abril 27 del 2020 a mis 26 años, he tenido que salir en repetidas ocasiones de mis trabajos por crisis o recaídas que he tenido. De pronto el estrés y el ritmo de vida de mi profesión, suelen no ser las más favorecedoras para tener una buena recuperación; digo no es imposible, pero los horarios y ambiente en el que se desarrolla el entretenimiento, suelen afectar directamente a mi ansiedad y a mi estilo de vida; claro que esto me representa un gran conflicto pues amo mi carrera y me apasiona totalmente lo que hago.

Durante algún tiempo evité a toda costa decir que tenía problemas de ansiedad en los lugares donde trabajaba, pero en una ocasión frente a una crisis fuerte que tuve, mis compañeros de trabajo no supieron cómo reaccionar y poco después de lo ocurrido la encargada de Recursos Humanos me llamó la atención, puesto que debí haber dicho desde un inicio que tenía este problema para que pudiesen reaccionar frente a esto.

A partir de ahí fue que empecé a comentar en todas las empresas que trabajaba  que tenía ansiedad, claramente jamás digo que tengo un TCA; pues considero que aún no existe conciencia suficiente sobre los TCA.

Lamentablemente como sociedad carecemos de tener interés por el estado emocional de las personas, sin embargo las empresas si que lo tienen, pues siempre están en búsqueda de candidatos emocionalmente lo más estable para poder ejercer su función lo mejor posible, por ello es que se crean tantos filtros, entrevistas y exámenes psicológicos para determinar la estabilidad de cada candidato. 

Afortunadamente he tenido suerte, de que la mayoría de las empresas en las que he trabajado se han mostrado totalmente empáticos y con el interés de apoyarme para afrontar el tema de «ansiedad». Y es que sí, cuando tengo algún ataque de pánico o crisis no digo que es por un TCA evidentemente; sino que a todo he optado que decir que sólo es eso ansiedad, (aunque todo se deriva del trastorno de conducta alimentaria, claro).  

El lidiar con TCA en un entorno profesional suele ser algo muy complicado, pues de pronto el miedo me invade de pensar que estoy en desventaja al tener esta enfermedad. La realidad es que, un TCA no debería ser motivo para considerar a una persona menos capaz de hacer algún trabajo, ya que los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades como cualquier otra, siempre y cuando esta no represente un riesgo latente para la salud. 

De pronto me gustaría poder decir abiertamente que tengo Anorexia y que eso de pronto puede llevarme a tener periodos complicados, pero no por eso mi desempeño como profesionista  y mis capacidades son afectadas. 

En fin por ahora lo que tengo, es terminar esta cuarentena frente al COVID para que pronto pueda encontrar un trabajo y continúe con mi vida laboral que tanto amo.

– Carolitho.